Una dramática y compleja situación institucional sacude a la localidad lomense de Temperley tras confirmarse la quiebra judicial del tradicional geriátrico Hogar Elías Romero. La medida judicial activó un operativo de emergencia que estipula un plazo perentorio de 60 días para reubicar y trasladar a más de 100 adultos mayores que residían de manera permanente en el establecimiento.
La noticia generó un profundo estado de alerta, incertidumbre y desasosiego entre los familiares de los abuelos, quienes advirtieron sobre las dificultades extremas para conseguir vacantes en otros centros de atención en medio de una crisis económica generalizada y con aranceles sumamente elevados. A esto se le suma la situación crítica de los trabajadores del lugar, quienes enfrentan la pérdida inminente de sus puestos laborales en paralelo al avance del proceso de venta y apertura de sobres con ofertas programado para el mes de octubre.
Por su parte, desde los sectores afectados denunciaron una falta de previsibilidad y contención adecuada en los operativos de derivación, señalando que la reubicación masiva pone en riesgo los vínculos afectivos y la estabilidad de los residentes. En tanto, organismos estatales y referentes de la obra social PAMI indicaron que se instrumentarán subsidios específicos y mecanismos de asistencia para acompañar a cada familia durante el proceso, con el objetivo declarado de intentar mitigar el impacto de un cierre que vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad del sector de cuidados geriátricos.

