Apertura de sesiones
Kicillof abrió el período de sesiones ordinarias con críticas al rumbo económico nacional
Ante la Asamblea Legislativa, el gobernador cuestionó el programa de Javier Milei, defendió la gestión provincial y reclamó por la quita de fondos a la Provincia.
En gobernador Axel Kicillof da su discurso frente a la asamblea legislativa en el recinto de la Cámara de diputados de la Provincia de Buenos Aires
Frente a la 154° Asamblea Legislativa, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dio inicio al período de sesiones ordinarias 2026. Del acto participaron funcionarios provinciales, legisladores, intendentes y representantes de organizaciones políticas, sociales, sindicales y de derechos humanos.
Durante su discurso, Kicillof criticó el rumbo económico del Gobierno nacional y detalló el impacto de esas políticas en la provincia, y defendió las medidas adoptadas por su gestión en áreas como salud, educación, seguridad y obra pública.
Al comienzo de su discurso, el mandatario recordó que en los próximos días se cumplirán 50 años del último golpe cívico militar. En el recinto estuvieron presentes integrantes de Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo. En ese marco, expresó: “No recordamos para quedarnos en el pasado. Recordamos para cuidar la democracia, para defender el futuro y para no naturalizar nunca la violencia contra la Constitución y contra la dignidad de nuestro pueblo.”
Durante su alocución, Kicillof realizó un diagnóstico crítico de la situación económica nacional y sus efectos en la provincia. “No se produjo una recuperación. Vemos en cambio trabajadores despedidos o fuertemente endeudados a los que no les alcanza el salario, empresarios quebrados o al borde del cierre, jubilados pauperizados, estudiantes, docentes, artistas, científicos, sin un mango”, afirmó. Sobre la situación económica agregó: “La macro está mal y la micro está horrible. La Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico del gobierno nacional es un fracaso. Los datos demuestran que el relato de crecimiento, estabilidad y equilibrio que vende el gobierno es una mentira. (…) La crisis que vivimos tiene una causa central y es el programa económico del gobierno nacional”.
En esa línea, cuestionó las políticas de ajuste implementadas por la administración de Javier Milei: “La llamada motosierra no se usó para recortar privilegios de la política. Se aplicó sobre los jubilados, sobre la obra pública, sobre los programas sociales, sobre las universidades y sobre las transferencias a las provincias. Eso no es eficiencia, es decepción y abandono de las responsabilidades básicas del Estado. (…)Esto no es un ajuste más, es una disputa con el tipo de país que aspiramos a ser”.
El gobernador también hizo referencia al impacto de esas medidas en la Provincia de Buenos Aires y sostuvo: “A los bonaerenses nos quitaron recursos que nos corresponden por ley. Nos retuvieron y recortaron fondos destinados a jubilación, a seguridad, al incentivo docente. Son hasta hoy 15 millones de millones de pesos, equivalente a un tercio de todo el presupuesto provincial”.
Sobre el cierre, Kicillof señaló que el esfuerzo de provincias y municipios no resulta suficiente ante el contexto actual: “Los gobernadores y los intendentes, junto con empresarios, trabajadores y organizaciones, podemos hacer un esfuerzo enorme, pero estamos sometidos a este rumbo económico en donde nadie crece. Ninguna provincia se salva si el país se hunde. No existe un municipio o un gobierno provincial que pueda reemplazar a un Estado nacional que deserta. Es necesario cambiar el rumbo nacional”.






