A 50 años del golpe
Masiva convocatoria a 50 años del último golpe de Estado: “Que digan dónde están”
Cinco décadas después, organismos de derechos humanos continúan en su reclamo por memoria, verdad y justicia; criticaron al gobierno de Milei y pidieron por la libertad de todos los presos políticos ante una Plaza de Mayo desbordada.
Movilización a Plaza de Mayo a 50 años del último golpe de Estado
Este martes 24 de marzo se cumplieron 50 años del último golpe cívico militar que derrocó a las autoridades democráticas y una multitud se movilizó a lo largo y a lo ancho de todo el país. El epicentro de la jornada tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires, donde cientos de miles de personas desbordaron la Plaza de Mayo y las calles aledañas. Allí, Madres, Abuelas y organismos de derechos humanos leyeron desde el escenario un documento conmemorativo. En el mismo, reivindicaron la militancia política de los desaparecidos, criticaron el modelo económico de la dictadura y el terrorismo de Estado y reiteraron su reclamo de justicia. También hicieron duras críticas al gobierno de Javier Milei y pidieron por la libertad de Cristina Fernandez de Kirchner y todos los presos políticos.
Al inicio de la lectura, se buscó contar quiénes fueron los 30.000 desaparecidos, cómo pensaban y vivían y qué características tuvo su militancia desde mediados del siglo XX: “Hoy están presentes en esta plaza y queremos que las nuevas generaciones y toda la sociedad conozcan quiénes eran, cómo pensaban, cómo vivían, qué sueños tenían y por qué luchaban las y los 30.000. Por eso hoy estamos marchando con sus fotos.”
Se hizo un repaso por las formas de organización del movimiento obrero por salarios y condiciones dignas de trabajo, de los trabajadores agrarios por el acceso a la tierra y del movimiento estudiantil por la autonomía de las universidades y la gratuidad del nivel superior. Se recordó también el clima de ebullición y levantamientos populares del que fueron parte estos actores junto con el Movimiento de sacerdotes por el Tercer Mundo y el movimiento villero antes del golpe. Al respecto expresaron: “Las y los 30 mil detenidos-desaparecidos, los más de 10.000 presos políticos y miles de exiliados son parte de ese movimiento popular que se organizaba y luchaba a pesar de las persecuciones, proscripciones y los sucesivos golpes de Estado. Reivindicamos todas sus luchas que formaron parte de la militancia como herramienta de transformación de la realidad”
Denunciaron también la represión paraestatal durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón (Isabel), al cual describieron como antesala de “la dictadura genocida (…) con López Rega y la Triple A, la CNU y demás bandas fascistas; el ensayo de genocidio del Operativo Independencia, mientras avanzaba el Plan Cóndor en los países de la región.”
Sobre la dimensión económica, plantearon que la dictadura implicó la instalación de un modelo neoliberal “basado en la valorización financiera del capital, la desindustrialización y la primarización de la economía, acompañado por una apertura indiscriminada de las importaciones”. Sobre sus beneficiarios expresaron: “Sabemos quiénes se beneficiaron con la sangre del pueblo: los Blaquier, los Noble Herrera, los Pérez Companc, los Rocca, los Macri, Ford, Mercedes Benz, Martínez de Hoz, Braun, Fortabat, los Madanes Quintanilla, entre otros, que aumentaron exponencialmente el endeudamiento externo.”
Plantearon que el terrorismo de Estado fue la herramienta necesaria que utilizó la última dictadura para desarticular los niveles de organización alcanzados por la sociedad de ese entonces. Denunciaron el plan sistemático de desaparición, tortura y exterminio así como el robo de bebés: “Fueron robados cientos de bebés que nacieron durante el cautiverio de sus madres y que crecieron con su identidad arrebatada.”. Al respecto del delito de desaparición, explicaron: “La gran mayoría de las y los detenidos-desaparecidos fueron fusilados o murieron como consecuencia de las torturas a las que fueron sometidos, muchos fueron asesinados en los <vuelos de la muerte>. Nunca nos entregaron sus cuerpos: por eso exigimos ¡que digan dónde están!”. Mencionaron también los delitos cometidos contra los soldados conscriptos por los propios militares argentinos durante la Guerra de Malvinas.
Recordaron la lucha de Madres, Abuelas H.I.J.O.S. y otros organismos durante las décadas de impunidad y reiteraron el pedido de justicia: “reclamamos la urgente apertura y entrega de todos los archivos de todas las áreas del Estado desde 1974 a 1983 para avanzar con las investigaciones de los responsables de estos crímenes. Juicio y castigo a todos los militares genocidas, miembros de las Fuerzas de seguridad, responsables civiles y cómplices que aún queda pendiente condenar. Cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas.”
El gobierno nacional de Javier Milei fue foco de duras críticas durante la lectura del documento: “Milei impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas en la dictadura cívico-militar para maximizar sus ganancias y profundizar la dependencia. Gobiernos como los de Menem y Macri profundizaron ese modelo mediante el ajuste, las privatizaciones, la desindustrialización, el desmantelamiento de las políticas públicas y los derechos sociales.”. También denunciaron que el gobierno “ataca los derechos populares y obedece los mandatos del FMI con una reforma laboral esclavista, votada por las fuerzas oficialistas y aliadas.” En esta línea se criticó el acompañamiento que tiene el gobierno nacional de “gobernadores que aplican el ajuste”
La gestión de Milei fue criticada también por su dimensión represiva: “Persiguen a quienes luchamos, equipan a las fuerzas represivas, arman causas, proscriben, amplían ilegalmente las atribuciones de los servicios de inteligencia, conforman comandos de fuerzas federales y provinciales para intervenir en los conflictos sindicales, avalan el gatillo fácil y militarizan funciones civiles avanzando hacia un régimen más autoritario, antidemocrático y represivo.” Además destacaron: “Hoy hay un gobierno que no sólo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio.”
Pidieron además por la libertad de todos los presos políticos y se exigió el cierre de sus causas. Se mencionó a Milagro Sala, Facundo Jones Huala y a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Sobre esta última, señalaron: “La prisión y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, ex presidenta de la Nación, en un proceso denunciado por absolutas irregularidades, durante el cual se atentó contra su vida, merece nuestra preocupación y repudio. ¡Libertad a Cristina Fernández!”
También se reclamó la “derogación de la ley de baja de la edad de punibilidad y la criminalización a las adolescencias” así como la “efectiva aplicación de las políticas públicas que garanticen y amplíen derechos y fortalezcan el sistema de protección integral de niñez y adolescencia”.
Sobre el cierre, proclamaron:
“Pasaron 50 años y seguimos luchando por Memoria, Verdad y Justicia. Por pan, salud y trabajo. Educación y vivienda.
Levantemos ahora mismo muy alto las fotos de los desaparecidos y desaparecidas. En este momento miran hacia la casa de gobierno, a ese Poder del Estado que no los busca, mientras los niega.
Con 30.000 luchas como bandera, no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Porque somos el país del Nunca Más y el pañuelo blanco. Porque seguiremos, como sostuvo Paco Urondo, hasta que todo sea como lo soñamos y también como lo luchamos.
A 50 años del golpe genocida estamos en esta Plaza para decir todos juntos, con la unidad que necesita nuestro pueblo:
¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!
¡Ahora y siempre!”






