El 12 de septiembre de 1812, en Buenos Aires, José de San Martín y María de los Remedios de Escalada contrajeron matrimonio, en un momento decisivo para la vida del futuro Libertador y para el proceso revolucionario iniciado pocos años antes.
San Martín había regresado al Río de la Plata en marzo de ese año después de una extensa trayectoria militar en Europa. Poco después de su llegada comenzó a relacionarse con la sociedad porteña y, en particular, con la familia Escalada, una familia de importante presencia en la Buenos Aires de aquellos años.
Remedios de Escalada había nacido en Buenos Aires el 20 de noviembre de 1797. Era hija de José Antonio de Escalada y Tomasa de la Quintana y pertenecía a una familia vinculada con los círculos políticos y sociales de la ciudad.
La relación con San Martín se desarrolló durante 1812, mientras el militar comenzaba a desempeñar un papel cada vez más importante en la organización de las fuerzas revolucionarias.
Antes del casamiento, San Martín debió solicitar autorización para contraer matrimonio. El pedido fue presentado a las autoridades en agosto de 1812 y recibió la correspondiente licencia.
Finalmente, el 12 de septiembre se realizó la ceremonia. Los documentos históricos relacionados con el matrimonio señalan como testigos a Carlos de Alvear, compañero de armas de San Martín, y a su esposa, María del Carmen Quintanilla.
El casamiento tuvo lugar pocos meses después del regreso de San Martín al Río de la Plata y mientras se encontraba al frente de la organización de los Granaderos a Caballo. La unión se produjo, por lo tanto, en una etapa en la que su vida personal comenzaba a quedar estrechamente ligada a una carrera militar que tendría consecuencias decisivas para la independencia sudamericana.
Remedios no quedó al margen de los acontecimientos políticos de la época. Participó junto con otras mujeres de la sociedad porteña en iniciativas destinadas a colaborar con la causa revolucionaria y contribuyó con recursos para la adquisición de armamento para los soldados.
En 1814, San Martín fue designado gobernador intendente de Cuyo y la pareja se trasladó a Mendoza. Allí Remedios tuvo una participación destacada en la vida social de la región y acompañó las actividades vinculadas con la preparación del Ejército de los Andes.
El 31 de agosto de 1816 nació la única hija del matrimonio, Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, conocida posteriormente como Merceditas.
Poco después, la vida familiar volvió a quedar marcada por las campañas militares. Cuando San Martín comenzó a preparar el Ejército de los Andes y se aproximaba el momento de iniciar la campaña libertadora, Remedios regresó a Buenos Aires junto con su hija.
La separación fue prolongada y estuvo atravesada por la enfermedad de Remedios. Su estado de salud se deterioró durante los años siguientes y finalmente falleció el 3 de agosto de 1823, a los 25 años.
Sus restos fueron sepultados en el Cementerio del Norte, actual Cementerio de la Recoleta. San Martín posteriormente dispuso la construcción de un monumento para su esposa, donde quedó grabado el conocido epitafio: “Aquí yace Remedios de Escalada, esposa y amiga del General San Martín”.
El matrimonio entre San Martín y Remedios de Escalada duró poco más de una década y estuvo marcado por las enormes transformaciones políticas y militares que atravesó el territorio rioplatense. La pareja tuvo una sola hija y pasó buena parte de su vida matrimonial separada por las campañas del Libertador.
A 214 años de aquel casamiento, el 12 de septiembre permite recordar no solamente un episodio de la vida privada de San Martín, sino también el contexto histórico en el que comenzó a consolidarse una de las figuras fundamentales de la independencia argentina y sudamericana.

