El Grupo Arcor y la francesa Danone dieron el paso definitivo en la integración de sus negocios lácteos en la Argentina. Ambas compañías confirmaron oficialmente el inicio de un joint venture que operará bajo el nombre “La Serenísima Unida”, luego de haberse quedado con el 100% de Mastellone Hermanos, la histórica empresa detrás de la marca La Serenísima.
Reorganización societaria en marcha
Según informó Arcor a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el proceso arrancó formalmente el 1° de agosto bajo la modalidad de escisión-fusión. En términos concretos, esto implica que tanto Arcor como Bagley Argentina —la sociedad conjunta que ambas empresas mantienen desde hace años— transferirán sus acciones en Mastellone Hnos. a la nueva entidad, que pasará a absorber la totalidad del negocio lácteo.
La conducción de la compañía unificada quedará en manos de un directorio de ocho miembros, con representación pareja: cuatro directores propuestos por Arcor y cuatro por Danone. El esquema busca combinar las estructuras comerciales y operativas de las dos firmas, que hasta ahora trabajaban de manera parcialmente separada pese a compartir la marca La Serenísima.
Un reparto de rubros que llega a su fin
Hasta el momento, Mastellone concentraba la producción de leche fluida, quesos y manteca, mientras que Danone Argentina se ocupaba de los yogures, postres y otros productos refrigerados. Con la fusión, ambas líneas de negocio pasarán a integrarse bajo una misma conducción, con el objetivo declarado de ganar escala y eficiencia en toda la cadena de valor, desde la producción hasta la distribución.
Una negociación que llevó más de un año
La operación es la culminación de un proceso que comenzó en abril de 2025, cuando los socios de Bagley ejercieron su opción de compra sobre el 51% de las acciones de Mastellone que aún estaban en manos de la familia fundadora y del fondo Dallpoint. La discusión por el precio se extendió durante meses: mientras los vendedores pretendían una cifra cercana a los 250 millones de dólares, la primera oferta de los compradores rondaba apenas los 40 millones. Pese a que el contrato estaba regido por jurisdicción española y el conflicto llegó a asomar una vía judicial, las partes finalmente cerraron un acuerdo a fines de marzo de este año, cuyo monto no trascendió públicamente.
Un mercado lácteo bajo presión
La consolidación se da en un momento complicado para el sector lácteo argentino, golpeado por la caída del consumo interno, el aumento de costos y una competencia cada vez más fuerte de las segundas marcas. En ese contexto, tomar el control total de Mastellone no solo resuelve una sociedad que venía de larga data, sino que también busca dar a la compañía más margen de maniobra frente a un escenario de consumo más exigente.
Desde las empresas, sus máximos directivos destacaron el potencial de la integración para acelerar el crecimiento y desarrollar nuevos productos a partir de las capacidades combinadas de ambos grupos.
El cierre de una etapa centenaria
Más allá del aspecto corporativo, la operación marca simbólicamente el final de casi cien años de historia de la familia Mastellone al frente de la compañía que fundó en 1929. La marca La Serenísima, una de las más reconocidas del consumo masivo argentino, queda ahora bajo el paraguas conjunto de dos de los grupos alimenticios más grandes que operan en el país.

